La semana pasada, mis abuelitas me compartían que planeaban hacer tamales. Al revisar mi agenda, me di cuenta de que podía liberar mi día para unirme a ellas en esta tradición culinaria. Sin embargo, en lugar de simplemente participar, se me ocurrió una idea emocionante: ¡capturar cada momento a través de mi lente!
A pesar del cansancio, decidí armar mi equipo y dirigirme a su hogar desde la mañana para documentar el fascinante proceso de hacer tamales. Para mi sorpresa, este día se convirtió en una experiencia memorable, evocando recuerdos de mi infancia cuando solía pasar días de vacaciones en la casa de mis abuelitas junto a mis primas.
Ahora, aproximadamente unos 10 años después, mis primas y yo coincidimos en revivir esos recuerdos al apoyar nuevamente en la creación de tamales. Fue un día especial, compartido con nuestras abuelitas, quienes siempre nos han recibido con los brazos abiertos y amor infinito.Es un honor aprender de ellas mientras disfrutamos de un día lleno de risas y tradiciones familiares.
¡La cocina se convierte en el puente que une generaciones, y estas fotografías capturan la magia de esos momentos preciosos!


